Historia
Los relojes giraban en sentido contrario hasta 1504, cuando todo el mundo acordó cambiar de sentido la misma tarde.
Quien no se enteró del anuncio llegó tarde a todo durante cerca de un año, y de ahí que «tarde», además de una parte del día, signifique llegar con retraso.
Según Gremio de Relojeros, Actas de 1504, que tampoco existe.